Ten en cuenta que si vas a arrendar una propiedad por tu cuenta, sin ningún seguro de arrendamiento o mediante una inmobiliaria, vas a tener más riesgo que si lo haces a través de esos medios.
Estos son los 6 riesgos más comunes que corres:
- El típico incumplimiento del pago del canon de arrendamiento.
- No pagar los servicios públicos y luego correr con los gastos de reconexión y el pago de las facturas pendientes por algo no utilizaste.
- El no pago de la cuota de administración si la vivienda está en un conjunto residencial.
- Los daños locativos que dejan los inquilinos al desalojar la vivienda.
- Los fiadores falsos, personas inescrupulosas ofrecen conseguir supuestas personas con identidades y datos falsos, o suplantadores.
- La no devolución del inmueble o cuando el inquilino no quiere dejar el inmueble así lleve meses sin pagar la renta. Para esto se debe iniciar un proceso de restitución, para esto necesitarás contratar un abogado y pagar honorarios.
¿Cómo evitar estos riesgos?
La mejor manera de hacerlo es contratar un seguro de arriendo y contratar los servicios de una inmobiliaria. Esto te ayudará a evitar dolores de cabeza, por ejemplo, en el caso del incumplimiento del pago del canon de arrendamiento, la compañía aseguradora deberá asumir la responsabilidad y si el arrendatario no quiere entregar el inmueble esta iniciara el proceso de lanzamiento sin ningún costo.